Saturday, October 6, 2012

Poema de mi nieta

                                          Este poema lo escribio mi nieta, Nataly.


 BIO- POEM

Four traits that describe me are nice, funny, crazy, hyper

Sibling of Jonathan and Rosy

Loves to be with her amazing friends, her nice family, to be a succesful student

Who feels happy to have a family, proud to be a nice friend, amazed of all people who love her

Who needs to be neat all the time, to be loved by her friends and family, to study for all tests

Who gives happiness to all the people, money to the poor, love to all the kind people she knows

Who fears of ugly little bugs, of being on stage with a big crowd in front, of all bad things in life

Who would like to see the Eiffel Tower in Paris, New York, and all her family in Cuba




Bukowski en la casa

                                                            foto: mariana agüero
                                       

Si destapo la botella de vino que queda en la despensa
podría cantarte como una mujer
una canción de Chico Buarque.
Podría tratar de decirte cosas antiguas como antes
aunque las niñas suban y bajen las escaleras y jodan
y pidan cosas constantemente.
Y leerte un poema
porque hoy un poema
puede llegar para instalarse entre la computadora y tú
y yo.
Con esa copa te diría, por ejemplo,
que un día vi una cueva y un bote inservible y viejo
vestido de musgo
y que de ese recuerdo me queda el olor a cigarros de sus manos.
Y mirar por la puerta de cristal, la cerca nueva que nos defiende
de los vecinos
y decirte que va a llover dentro de poco tiempo.
Y te escucho recitar los poemas de Bukowski y te miro
y te recuerdo.
Porque la casa está muy fría
y ponemos en la cocina una carne,
unos platanitos maduros y después el arroz.
Que rico tu arroz, te digo
Lo sé, respondes, y sonrío.
Y busco a otros poetas y leo y algunos me hacen sentir un hastío
un cansancio.
Y otros me dan deseos de escribir y copiarlos.
El vino sabe a frutas
a recuerdos sabe y a deseos.
Y me callo
y tú me dices que Duda tiene una pata coja.

Adios Yvonne

                                       
Porque la muerte siempre nos sorprende y nos deja perplejos ante la vida que tenemos, fuimos al hospital. La familia merma y me encuentro con varios niños. Juegan, preguntan, se les dice que no griten. Crecen, se renueva la vida. Yvonne esta allí. ¿Está? Creo que estamos nosotros junto a ella, tan sola. Miro su cara. Ahora la reconozco. Esa nariz que por años no había visto, muy de los Calvo.  Su piel blanca. Y que solitaria la muerte. El sonido monótono de las maquinas interrumpe los pequeños espacios de silencio. Hablamos de la lluvia, de los hijos que no vinieron, justificamos a los vivos. Miro a las mujeres que hablan entre ellas. Solo mujeres. Familia de mujeres fuertes y peleonas. Voy a la máquina de café. Sale un agua de color río y lo tomo. Me aparto y respiro. Hago planes. Recuerdo algo por hacer. Alguien me explica cosas de  unos papeles que se tienen que firmar. Es para estar preparado, dice. Contesto que sí,  pero no entiendo mucho. Las voy mirando a todas. Rasgos en sus rostros, actitudes similares. Estoy cansado. Vuelvo a observar su cara. Esa será después su imagen. Nos vamos. Aguanto la puerta del elevador para que entremos todos. ¿Nos resistirá?, bromea alguien. Adiós Yvonne, pienso. Afuera, las luces se reflejan en los charcos que la lluvia dejó.


Sunday, September 30, 2012

La ciudad encerrada

                                        foto: mariana aguero

 Mirando superficialmente, sin estadísticas, sin usar números, nombres, sin mencionar  cargos; una vez más puedo decir sin temor a equivocarme que Miami es gobernada por la avaricia, el traqueteo, el robo, la ventaja y por supuesto, por los que tienen el poder en un puño. Una de las cosas que más me afecta (sin hablar de lo que suman a mi barriga los pastelitos de guayaba y queso) es el transporte. ¿Como es posible que en una ciudad como esta, para llegar al downtown, por ejemplo, sin tener carro, usando el transporte público, se necesite de varias horas, cambios de buses, y la angustia de no poder  llegar a la hora planificada? ¿Por qué no existen verdaderas rutas de ómnibus que conecten la ciudad regularmente, puntualmente, como en la mayoría de las ciudades del mundo? Es simple: porque el negocio de automóviles genera muchos miles de millones de dólares y es ese grupo beneficiado el que planifica, paga, extorsiona y obliga a que todos tengamos la necesidad de tener un auto. Yo lo veo así de simple. Esta ciudad está formada, estructurada, con la idea de los carros por todos lados. Todas las planificaciones que se anuncian con bombos y platillos por las noticias, para mejorar el transporte público, no son más que cosméticas. Ninguna de ellas arregla el verdadero problema. Una ciudad como Miami, que en infinidades de lugares no tiene ni aceras para caminar,  no es una ciudad pensada para el confort de un paseo, para un instante de ocio.  Un lugar donde los canales, los lagos no se utilizan para que los disfruten las personas, donde ocultan el mar a la simple vista del que pasa, es una ciudad pensada para la inconformidad. ¿Donde hay un parque donde se pueda caminar, sentarse junto a un lago, mirar el mar? No me hablen de los llamados parques que tenemos aquí; lugares llanos para  bicicletas y deportistas, con casetas para fiestas y un rincón donde los niños pueden trepar. Hablo de parques, algo parecido a los de NY, Paris, España. Lugares para el ocio, verdaderos espacios con armonía, belleza, tranquilidad. Lugares con sombras de arboles que inviten a la lectura, a la contemplación. ¿Que es Miami realmente?  ¿Es una gran ciudad? Pienso que es un aglomerado de barrios, conectados por carreteras, donde se tiene que ir a uno de los cientos de malls para comprar algo, para ver una película, comer y hasta pasear. Es la ciudad encerrada. El acto tan humano de caminar por las calles sin un rumbo fijo, conocer algún rincón interesante, entrar a un lugar donde puedas pedir un café, una cerveza, una copa de vino y conversar por el simple hecho de pasarla bien, de conectarse con otra persona en un ambiente acogedor, es imposible. Citarte con alguien significa que uno tiene que dejar el auto o (peor aun) ir cada uno en el suyo hasta el lugar indicado. Pienso que Miami está construida sobre la idea de la incontinuidad, la sensación de estar de paso.  La salva el mar, que siempre es algo reconfortante. Y también, no lo olvidemos, tiene pastelitos. Nobody is perfect!
 

Saturday, September 29, 2012

¿Casado o soltero?

                                                 dibujo: rosy martinez 

En este siglo que vivimos, nadie mínimamente civilizado puede creer que los rayos son enviados por un dios colérico o que un terremoto es un castigo a un pueblo que no siguió algún mandato divino o que un tsunami fuera la furia de Poseidón contra diminutos e insignificantes hombres. Hoy conocemos cómo funciona el Universo, las enfermedades, cómo combatirlas, tenemos una red de comunicaciones a todo nivel, mandamos naves a Marte, a la Luna, nos transportamos a velocidades que no podían ser imaginadas un siglo atrás, hay hombres viviendo en el espacio, nos sumergimos en los océanos más profundos y cada uno de esos intentos solo nos han dejado el insondable conocimiento de la soledad en que vivimos. Todo eso forma parte de nuestro diario vivir, es nuestro sistema de vida, es lo común de nuestro día a día. Entonces, la señora Karen King, historiadora de la Harvard Divinity School, muestra al mundo un papiro, que parece fue hecho en el siglo IV, escrito en copto, traducido del griego en el siglo II, que contiene una línea que dice: Jesús les dijo: mi esposa.... Esa frase encendió la polémica en el mundo. O sea, que todavía hoy, con todo lo que sabemos, que Jesús fuera o no un hombre que disfrutó de una mujer, levanta actitudes, se discute, se niega, se afirma.  Hoy eso continúa siendo importante.  La idea de un ser divino que vivió entre nosotros, murió y resucitó, es creída al pie de la letra. Sabemos cómo se transmite el sonido, se usan las computadoras para infinidades de objetivos y creemos en la serpiente del Paraíso y Mamá Eva instando a Papá Adán a morder la fruta prohibida. Creer en las escrituras sagradas es como darle a Julio Verne (por decir alguno) categoría extraterrenal. Que uno o un grupo de hombres haya escrito un libro en una época, contando cosas de su tiempo y por supuesto, usando la imaginación que los escritores tienen, no significa más que una historia contada, arreglada, por el capricho y la intención de quien la escribe. Jesucristo fue un hombre adelantado a su época, con ideas sociales que nadie antes había manifestado y mucho menos transmitido. Y por ser un revolucionario de su tiempo, por romper con cánones, ideas absurdas y tratar de cambiar el sistema establecido, murió asesinado por la brutalidad, el poder y la ignorancia.  Todo lo demás son leyendas utilizadas de diferentes formas, cada una apoyada en algo que es inevitable: la época en que fueron contadas. Si fue casado o no, ¿cuál sería la diferencia? ¿Cómo podemos vivir todavía siguiendo ideas, conceptos, de tiempos inmemoriales? Si Jesús tuvo una esposa, supo lo que es cajita de dulce guayaba; si no la tuvo, de verdad que el hombre era un visionario, no me cabe la menor duda.
 

El hambre

                                                                pintura: joel nuñez

Hora mágica. Todos duermen y estoy en la sala, con un abrigo que me arropa hasta la cabeza, con la taza humeante de mi primer café, observando distraídamente los cuadros colgados en las paredes. 5:30 am y solo June me hace compañía. Me observa soñoliento desde su sillón preferido. Miro el cuadro principal, el que más atrae a la vista, regalo de Joel. Buena pintura esa. Siempre me hace pensar en otras cosas. No sé por qué. Una idea se mezcla con otra y otra... Dice el pintor que se llama El hambre. El ve eso en su obra. Yo no. Veo algo más trágico, que no tiene nada que ver con la falta de alimentos. Un hecho, dos visiones sobre el mismo. Validas las dos. Así es el verdadero arte. Así es casi todo. Por eso, me digo a mi mismo, tienes que tomar las cosas con más calma, más relajadamente. Es verdad, me respondo en esta conversación boba. Mejor otro café. Y callate ya.


Sunday, September 23, 2012

Visita medica


Mi madre me dijo: ¿cuando vas a escribir algo para la puta que te parió? No piensen mal. No soy un hijo de puta. Por lo menos, no en el sentido literal de la frase. Esa fue una caricia, una forma muy particular para sumarse al entusiasmo tonto por mi blog, ese nuevo placer por la inutilidad. Quiere que diga algo sobre ella, que la incorpore de alguna forma a mis cosas queridas. Sentirse tocada por mí. Quiere que acorte distancia. Que la recuerde. Quiere hablar de fantasmas que ya el tiempo ha transformado en sombras distorsionadas. Quiere que le de lo que he perdido. Hablamos de nuestras diferentes galaxias mientras observo perplejo las telenovelas mexicanas que tanto le gustan.  Entonces le pregunto por el barrio y me cuenta cosas de un lugar desconocido, habitado por extraños  y esa distancia nos acerca. Me hace café. Lo tomo aunque ya a mi edad, no acostumbro a hacerlo tan tarde por el insomnio que me espera. Le pongo en hora el relój de pared que esperaba por mí como una trampa del tiempo para volver.  Miro el cuadro del Corazón de Jesús que le compre en un garage sale, al que le pide diariamente por todos nosotros. Prendo el pajarito plástico que canta y mueve la cabeza, junto al elefante de porcelana china y el cuadro de una ninfa de redondas tetas, rodeada de alados angelitos rescabucheadores. Y le digo mami, me tengo que ir. Otra visita de médico, contesta y siento su olor tan rico, que me lleva a sus gavetas, a La Habana. Bajo las escaleras. Ten cuidado, me dice. Desde el carro la miro. Dice adiós con la mano. Salgo del parqueo.