Sunday, September 8, 2013

Realidad e imaginacion


El día 21 de julio de este año publiqué en mi blog un post llamado El silencio y las fotos. Al final, describo una foto que estoy viendo en una computadora. Después de ese momento no la vi más, pero por una inexplicable razón, me quedó dando vueltas en la mente y en el instante menos esperado, como un flash, la volví  a ver.
Anoche, cenando sentado en la mesa del comedor, distraídamente miraba las fotografías que pasaban por la pantalla y de pronto vi la descrita por mí. El tenedor con el pedazo de pollo y una rebanada de tomate quedó en el aire, estático, frente a mi boca. Observé la imagen los escasos segundos que le toma al programa pasar a otra. No pude entender que lo que yo había descrito en mi relato y que quedó en mi memoria era casi completamente diferente a la fotografía real.
No tuve intención de transformar lo que vi, y de hecho, creía que así era realmente; pero mi memoria, una vez más, idealizó algo, lo describió, no como era, sino como si yo lo hubiera hecho. Mi memoria y mi forma de escribir crearon una atmósfera que se aislaba de la realidad (que en este caso era la fotografía).
No puedo escribir nada que, de alguna manera, no haya padecido. No significa eso que sea autobiográfico, pero de la mano de la imaginación y el mundo enloquecido que llevo dentro de mí va lo que vivo día a día. La realidad simple con la fantasía.
Sería muy difícil para mí tratar un tema que no tuviera nada que ver con mi entorno. Cuando era muy joven y conocí los dos maravillosos libros de cuentos de Ray Bradbury, El hombre ilustrado y Crónicas marcianas, quedé fascinado por la atmósfera de soledad y tragedia de sus personajes. Me entusiasmaba el ambiente extraterrestre creado por él, con un fondo humano tan trágico.
Pensando en los paisajes desolados de Marte y el recuerdo de la fotografía en la computadora, me imagino abandonado en aquel planeta lejano, vestido surrealistamente con un traje en forma de tomate, mirando hacia lo lejos.
Aunque de cualquier manera, es una imagen fantástica, irreal,  estoy convencido que en algún rincón de mi cerebro ha sido armada por momentos "reales". Una realidad alucinada e íntima. La realidad aliada a la imaginación. Solo así puedo escribir.

1 comment:

  1. Toda la razón, las dos van de la mano.

    Saludos :)

    ReplyDelete